Acciona crea una fachada inteligente que baja el consumo energético

La compañía energética Acciona lidera el proyecto europeo Bresaer que está desarrollando una fachada inteligente, que, según la compañía,  permitirá rehabilitar energéticamente edificios para convertirlos en viviendas y oficinas de consumo energético casi nulo.

El proyecto europeo Bresaer, liderado por Acciona, se encuentra en pleno desarrollo de un nuevo tipo de envolvente compuesto de módulos prefabricados que se adaptarán a las condiciones del edificio, para superponerlo a las fachadas y cubiertas de las construcciones que se vayan a rehabilitar.

Según la compañía energética, el uso de esta fachada inteligente permitirá reducir un 30% las necesidades de calefacción y aire acondicionado y la energía generada por la propia fachada cubrirá el 15% de la demanda eléctrica y también se mejorará el confort térmico del espacio y la calidad del aire.

Acciona indica que la envoltura será adaptable a un amplio rango de edificios y climas, incluidos edificios con geometrías particulares, gracias a la dimensión ajustable de los paneles y estructura, y su primera prueba se va a llevar a cabo en un edificio de la Universidad de Burgos.

La nueva envoltura de Acciona dota a las fachadas de sistemas de Inteligencia Artificial e Internet de las Cosas

Esta nueva envoltura de los edificios dota a la fachada de sistemas de inteligencia artificial e internet de las cosas para que cada uno de los elementos modulares de la fachada se adapten en tiempo real a los usos del inmueble y a las condiciones meteorológicas externas.

Además, combina medidas “pasivas” de mejora del aislamiento térmico, con otras “activas” como la incorporación de placas solares.

Para que estas envolturas se instalen fácilmente, se prevé el diseño de los módulos y su estandarización para que se pongan en funcionamiento después del estudio específico de cada inmueble estén instalados en la fachada y cubierta en mucho menos tiempo y con menores molestias que una rehabilitación al uso.

Los módulos combinan en su composición materiales de alto aislamiento térmico, paneles fotovoltaicos, ventanas con sistemas de protección solar  y pintura fotocatalítica que repele el exceso de calor y es autolimpiable y se utiliza también un sistema de gestión de la energía del edificio que controla los elementos activos  y pasivos de la envolvente y el propio edificio.