La inteligencia artificial discrimina a las personas mayores

La inteligencia artificial discrimina a la gente mayor, al menos esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de científicos después de estudiar cómo los algoritmos que afectan a la vida cotidiana de muchas personas, reproducen estereotipos y prejuicios sobre ese colectivo.

“Los algoritmos suelen caer en decisiones discriminatorias y en invisibilizar colectivos”, han alertado las investigadoras de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) Andrea Rosales y Mireia Fernández-Ardèvol, expertas ambas en personas mayores y TIC.

Según estas expertas, mientras que la discriminación por sexo, raza u orientación sexual está ampliamente documentada, la discriminación por edad (edadismo) no recibe la misma atención.

“En muchos estudios no hay un control suficiente de la demografía de la muestra, se aplican ideas estereotipadas sobre el uso de las TIC en algunos colectivos, como en el caso de los ancianos, o hay limitaciones técnicas en los sistemas de medida que analizan variables”, ha enumerado Fernández-Ardèvol.

Según esta investigadora, “en el grupo de población europea de 65 a 74 años el crecimiento del uso de la nuevas tecnologías de la información ha sido del 53 % en los últimos 5 años”.

Sin embargo, los sistemas inteligentes siguen proyectando tendencias basadas en criterios de uso de las personas más jóvenes.

Rosales y Fernández-Ardèvol presentaron en el XXXVI Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos, que finalizó la pasada semana en Barcelona, los resultados de un estudio que evidencia este tipo de estereotipos y prejuicios presentes en el análisis y la explotación de los datos masivos o big data.

¿Sistemas inteligentes?

Entre los ejemplos de discriminación están las plataformas digitales, por ejemplo Facebook, donde, aunque ahora ya se ha corregido, al principio los usuarios no podían declarar una edad de más de 80 años.

“Los diseñadores pensaron simplemente que una persona tan mayor nunca estaría interesada en usarla”, ha indicado Fernández-Ardèvol, que es codirectora del grupo de investigación Communication Networks & Social Change (CNSC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC.