Montoreitor, la Inteligencia Artificial con licencia para multar

La Inteligencia Artificial más avanzada de España, la más sofisticada, la que tiene más datos de carácter personal y la que mejor nos conoce, no es de Google, ni de ninguna de las redes sociales de Zuckerberg, la llaman “Super Rita”; yo la llamo #Montoreitor. La capacidad de almacenamiento de sus servidores y las posibilidades de computación, citando el término exacto y de rigor científico, que ofreció hace unos meses el director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, en su comparecencia en el congreso, es de: “la repera patatera’ de datos fiscales. (Este comentario, no ha salido de un titular del MundoToday, es el dato que nos aporta el señor que dirige y gestiona “la maquinita”, que decide a quien investigar o porqué); y es que según los dirigentes de la AEAT: “la lista Falciani, no es nada comparado con lo que sabemos”.

Con tales declaraciones, es normal que la Agencia Tributaria presuma y haga ostentación de que los españoles hemos pagado, uno de los mejores sistemas informáticos de lucha contra el fraude del planeta. “Recibimos visitas de representaciones tributarias de diferentes países, principalmente de Iberoamérica, Europa y Asia; somos una referencia internacional de primer nivel”. “Hemos sido líderes a nivel mundial en el tratamiento de datos y tenemos el reto de mantener ese liderazgo con el ‘BigData’ y también con el procesamiento de datos”, comentan orgullosos.

Y realmente, tienen razón al asegurar que almacenan y procesan cualquier “nueva conexión” que incorporan al sistema, porque en los últimos años se han afanado en alimentar esos 27.000m2 de información (sin contar servicios de BackUp y seguridad), con muchísima información de los contribuyentes. La Agencia Tributaria empezó conociendo todos los datos que proporcionaban las empresas; por tanto: las nóminas y retenciones de los trabajadores, datos bancarios (cuentas corrientes, tarjetas, préstamos…), información sobre las rentas con retención (intereses o dividendos), los que le aportan las compañías de seguros e instituciones de inversiones. Siguieron cotejando los datos ofrecidos por las suministradoras sobre consumos de cualquier tipo de energía (luz, agua, gas, gasolinas, etc), las de los Notarios y Registradores o los que contienen el catastro de cada comunidad autónoma. Ahora, ya cruzan los datos para analizar los arrendamientos de locales comerciales (mirando el IVA) o en el caso de los hogares, comprobándola con la información que pone el arrendatario en su declaración, ya que deberá de incluir la referencia catastral del piso. Entonces, los mezclan con los consumos de la vivienda y realizan una “imputación automática estimada” de rentas, por un 1% o un 2% del valor catastral, para aquellas viviendas que no se encuentren ocupadas.

Y aquí, cuando se ponen a clasificar todos estos datos, es cuando la Inteligencia Artificial y el BigData empiezan a convertirse en jueces y verdugos, cuando empiezan con “Las Probabilidades y Estadísticas”. Como podemos imaginar, hay datos que son completamente certeros y precisos, pero cada día, aprietan los algoritmos un poquito más, y esto, les han llevado a clasificar la información en función de su precisión, en 3 niveles:

Datos negros: Principalmente los referidos a las rentas del trabajo de empresas, que entienden que son verdaderos al 100%, pero como algo no les cuadre, cuenta que ya te llegará la correspondiente multa; por “engañarles”.

Datos azules: Son los datos que Hacienda recibe de organismos u otras fuentes, pero que requieren algún tipo de clasificación o detalle adicional por parte del contribuyente. Por ejemplo, cuando se disfruta de una ayuda o descuento fiscal por el alquiler/compra de una vivienda o de un plan específico al cambiar de vehículo, junto con la marca o precio de este. Pero esto, también lo tienen bastante controlado y si no lo declaras, sólo te queda esperar la correspondiente inspección y multa.

Datos rojos: es cuando la Agencia Tributaria tiene información más limitada, y aunque también te requieren una predeclaración sobre estos temas, es la información que nos piden que sea completada por el contribuyente y que tú pensabas que ni siquiera tenías que declarar, o que por “esas cosas”, no te iban a pillar nunca.

Aquí es donde están comenzando los “experimentos” y el más sofisticado de los espías #Montoreitor, rastrea cualquier indicio de beneficios que les puedan reportar más ingresos. Ahora son capaces de recoger los datos de las cámaras de tráfico para investigar si el coche del trabajo, lo utilizas para temas personales, o si durante una visita a Andorra, sólo pagaste con tarjeta, un café en la cafetería de una estación de Sky; porque a esa Inteligencia Artificial, no le encaja que en una semana, hayas sobrevivido con tan pocos víveres, por lo que calculará la media de gasto de un turista y si no le cuadra con tus ingresos, inspección al canto. (Si, a mí también me parece increíble, que los políticos que viajan frecuentemente al país de los Pirineos, no estén todos en la cárcel) O por ejemplo, si has vendido alguna cosita en Wallapop; da igual que sea esa consola antigua de VideoJuegos que tenías abandonada, un electrodoméstico que no uses o incluso, un vestido de novia. A #Montoreitor no le importa lo que hayas vendido, pero si, el dinero que cobraste por deshacerte de tus trastos, porque incluso, es capaz de analizar, si a la vez, estás comprando otras cosas en portales como eBay, con el objetivo de deshacerte de dinero no declarado. Si, parece increíble, pero uno de los últimos robots de software que han adquirido la AEAT, es un “Crawler/Arañas Inteligentes” al que entrenan sus informáticos a rastrear cualquier tipo de portal de comercio electrónico (Españoles o Extranjeros). Desde inmobiliarios, hasta los de búsqueda de trabajo. Les da igual que sean alquiler de apartamentos o casas turísticas de Airbnb, Booking, eDreams…, si has cobrado por llevar viajeros en BlaBlaCar, o si te dedicas a pulirte tus ahorros de debajo del colchón, en portales como AliExpress o Alibaba; porque tu fiel banco, también le pasa a la AEAT las domiciliaciones de tu cuenta de PayPal para canalizar ingresos no declarados de comercio electrónico. Por cierto, cuanto más presuma tu Banco de Ser SuperDigital, más información depurada y detallada pasan de ti a #Montoreitor.

En estos 2 últimos años, están realizando ‘barridos automáticos’, que provocan requerimientos masivos de datos a los contribuyentes. Cuando el sistema emite “una señal”, el funcionamiento habitual informativo, es alucinantemente analógico. Mira que saben todos tus datos, algunos de ellos, obtenidos con cuestionable legalidad; pues bueno, resulta que mandarte un correo electrónico o enviarte un sms a tu teléfono, eso es demasiado moderno para ellos. Te mandan una carta certificada, demandando que les aclares alguna de las suposiciones o pesquisas que ha encontrado #Montoreitor. ¿Pero por qué lo hacen así, si una carta es más cara y lenta? Pues lo hacen, porque si no contestas, no te enteras por lo que sea, calculan el importe aproximado o estimado, de lo que les has ocultado y directamente te embargan la cuenta con la multa que “Rita” considera justa; aunque el “delito” pueda ser reclamado. El caso, es que si “le discutes”, el sistema entiende que estarías ocultando “otras cosas”, y que no acertaron a la primera; por lo que te expones inmediatamente a investigaciones paralelas. Vamos, que a #Montoreitor, además de convertirlo en Super Espía, lo han hecho vengativo. Estas cartas de comprobación de hacienda, han provocado un aumento de la recaudación sin precedentes, en la historia de la Agencia Tributaria Española, en estos 2 últimos años.

Está claro que este intercambio y cruce masivo de cualquier dato e información, incluida también la que últimamente están obteniendo ya de redes sociales como Facebook o Instagram (Exhibición de propiedades, viajes, etc), es una realidad que no se puede obviar, por lo que  deberemos ser mucho más rigurosos con la información que facilitamos a la agencia tributaria, porque si es inexacta, no está suficientemente justificada y acorde a la ley, te sales de la estadística, al omitirla o facilitarla incorrecta, generará automáticamente una bonita carta analógica de hacienda para que procedamos a su justificación y explicación. Si no les convences, ya sabes: sanción.

La mayor parte de los contribuyentes, desconocían que habían de ser extremadamente cuidadosos con los viajes en cualquier medio de transporte, gastos injustificados superiores a los ingresos declarados, que las compras o ventas por Internet debían de ser declaradas o que las fotos ostenciosas en Redes Sociales que se publicaron durante las vacaciones, han podido suponerles, ser el motivo de recibir una inspección. Desconfiando en el poder que #Montoreitor está acumulando, muchos autónomos y empresarios, omitían inconscientemente información, sin pensar que estaban cometiendo un delito, pero si a la Inteligencia Artificial le ha resultado sospechoso, han sido, o serán investigados, y con toda probabilidad, también multados.

Hay que pensar que muchas de esas “decisiones”, investigaciones e hipótesis que se programan en los ordenadores de hacienda, y que provocan masivas oleadas de requerimientos por carta, que muchas de ellas terminan en una sanción, están realizadas sin ningún tipo de control, por directrices e “intuición recaudatoria” de los gestores de la AEAT.

Los siguientes datos que están “pensando en cruzar”, aunque estos puede ocasionar una auténtica “revolución social”, y parece que están valorando los posibles “daños colaterales”, es investigar por ejemplo, si alguien tiene una pensión por invalidez y compra una raqueta de Paddle, alquila una moto de agua, o si “se mueve” demasiado. A #Montoreitor le es muy fácil descubrir fraude a personas en paro, o las que reciben ayudas de cualquier tipo, pero de momento, se ve que no interesa abrir algunas cajas.

Dicen desde el ministerio: No se pretende sembrar miedo, tan solo, prudencia.

Fuente: Javier Sirvent, Technology Evangelist